12 mayo 2007

big time sensuality

"...resbalé quedé flotando así sin tocar el suelo..." (Secuencia inicial- Soda Stereo) por un instante mis sensaciones se volvieron tan reales y mis pensmientos se tradujeron en palabras escritas, en pequeñas olas que ahogan la sed... fascinación suele ser divertida la intrascendencia del amor físico cuando s edescubre que la necesidad de palabras puede ser completada con roces. Lo no dicho se vuelve parte de la piel. y es sólo eso. desvelar en el otro cuerpo lo inimaginable. Imposible adivinar los gestos, las formas, los mínimos detalles. Es el deseo de esa conquista inmediata lo que nos deja justo al borde del abismo. Resulta extraño el sabor de esos momentos donde no existe belleza más perfecta que ir hacia lo desconocido, dejarse caer en el abismo de un pensamiento, en la espera de un nuevo ataque. es en los extremos donde nos volvemos involuntariamente conscientes de la levedad de la vida. Entonces es preciso que los ojos permanezcan abiertos a las sensaciones , al gozo de ver la imágen donde descansa el blando resplandor de los deseos, aunque duela, aunque todo lo demás resulte violentamente insoportable. L.A pd: una cala pd2: piel pd3: y un cuerpo que late

3 comentarios:

Tita la de azul pimporoso.- dijo...

que salamina que soy... firmè en una imagen viejarda... la dela ùltima lista... claro.








alergias que se viene el frìo y me enroncho.-




que bueno que estàs bien y que bueno que estoy bien.-



te debo un tè. lo sè.




que va! chocolatada y a comerse el mundo!



me volvì adicta al baggio de durazno y las obleas de bon o bon blancas!!!!!! NECESITABA decirlo.-

L.A woman dijo...

me alegro hasta calamuchita ida y vuelta que estés bien!!!
un té, una chocolatada, lo que deA... ah, y faturifatur, poooor supuesto.
yo adoro el Baggio de pera.
besononon, Tita pimporosa

Ana R dijo...

Muchas gracias por tus palabras en mi blog. Regreso en esta ronda de visitas donde me encuentro con una maravillosa prosa donde el abismo se me antoja como sinónimo de profundidad...Y me perece sublime.

Un abrazo